El sonido es materia invisible. Lumisona le da forma y lo difunde como un elemento intangible del mobiliario. Las superficies se convierten en difusores, las paredes participan en la vibración.
La música ya no se limita a un altavoz, sino que se expande de forma natural, como si surgiera de las propias paredes. Es la fusión de la acústica y la arquitectura. La sala se convierte en un instrumento, la atmósfera en su melodía.
Excelente industrialización: cuerpo de aleación de zamak para un mejor apantallamiento electromagnético, electrónica y firmware avanzados para un sonido perfectamente equilibrado y sincronizado, tejido técnico final de la cubierta para un acabado refinado y elegante.